El gasto en viajes nacionales por Diputados del Congreso asciende a 17,6 millones de euros en la última legislatura. A esta cifra se le suman 3,72 millones pagados por diversas salidas al extranjero, teniendo así un gasto total de más de 21 millones de euros para costear los viajes de sus señorías.

Esta última legislatura de  poco más de dos años y medio, el Estado español ha invertido una media de 50.827 euros de las arcas públicas por cada diputado solo en viajes.
Este gasto además de incluir billetes de avión, autobús y tren, incluye también la indemnización por kilometraje del vehículo personal, gastos de gestión o de cancelación. Gastos que a ningún trabajador corriente les son sufragados por su empresa, sino que tiene que incurrir de su propio bolsillo.

Hasta 2017 el Congreso costeaba los gastos de los diputados durante su estancia y alojamiento. A partir de ese año, debido a las protestas de los trabajadores contra las abusivas dietas de los Diputados, el Congreso sustituyó la dieta de 150 euros diarios por un sistema de abonos.

Esta medida no se ha aplicado en el Senado. Donde el Gobierno sigue despilfarrando miles de euros en dietas y desplazamientos de los senadores. Vuelos en primera clase, hoteles de cinco estrellas y restaurantes gourmet: son los lujos de los que disfruta la clase política a costa de la clase trabajadora de nuestro país.