Las autoridades israelíes no le garantizan protección a la población frente a los violentos ataques por parte de los colonos judíos, y no combate a los culpables. 

A esto se le añade la demolición de viviendas, que ha aumentado bajo el nuevo plan israelí, que discrimina fuertemente a los palestinos. 

En lo que va de 2019 ya son 481 las personas desplazadas por la demolición de sus viviendas por parte de las autoridades israelíes, frente a las cifras totales del 2018, 472. 

También se han denunciado “los recientes llamamientos de funcionarios israelíes a la anexión de toda o parte de Cisjordania, y se ha declarado “alarmada” por las informaciones sobre “ejecuciones extrajudiciales y heridas a palestinos por parte de las fuerzas de seguridad de Israel en todo el territorio ocupado acompañadas de una total falta de rendición de cuentas”.