Los dos miembros de los CDR que llevaban una estrategia judicial diferente al resto, Jordi Ros y Ferrán Jolis tras la pasada declaración ante juez y guardia civil han renunciado a sus abogados de oficio y se han sumado a la estrategia jurídica del resto.

Informabámos recientemente sobre la prisión preventiva sin fianza que  dictaminó el juez Manuel García Castellón,titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional para los siete acusados. A Quienes se les imputa,recordemos, pertenencia a grupo terrorista, fabricación y tenencia de explosivos y conspiración para causar estragos.

En el pasado juicio, Jordi Ros y Ferrán Jolis fueron los dos únicos acusados que contestaron ,además de las preguntas de la defensa, las de la acusación. Estos dos interrogados fueron quienes,contestando a los agentes de la guardia civil, admitieron tener conocimiento sobre la compra y pruebas con explosivos, aun así siguieron desmarcandose de las presunta acusación de terrorismo.Explicaron el uso y manipulación de ese  material en actos de sabotaje sin intención de causar daños a nadie.

 Ademas,uno de ellos, Jolis declaró ante el juez que terceros le habían dicho que Quim Torra, conocía  los planes para entrar en el Parlament, del supuesto ERT, del que formaban parte los acusados.Aun así, y aún según los  investigadores que han afirmado que  tenían “indicios” del conocimiento de Torra de estos planes, desde hace “varios meses” es por el momento un dato sin comprobar.

Esta táctica de desmarcarse de la acusación de terrorismo y señalar el uso del material incautado en actos de sabotaje, sin intención de dañar físicamente a nadie, también es la versión de la táctica conjunta, ahora ,de los siete acusados.Según informa Europa Press, este equipo de defensa ha explicado  que  los detenidos están impactados por los cargos  que se les acusan pero a la vez dicen estar tranquilos , porque aseguran que no son terroristas ni personas violentas.

Estas declaraciones se conocen ahora después del auto judicial que afirma que existen “indicios de que formaban parte” de una organización denominada ERT (Equip de Resposta Tàctica), una estructura dentro de los CDR con una “estructura jerarquizada que pretendía instaurar la república catalana por cualquier vía, incluida la violenta”.