La Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha desencadenado una nueva polémica política por el pago de un apartahotel de lujo en el que está alojada desde el 16 de marzo, tras dar positivo en coronavirus.

Dicho apartahotel pertenece a la cadena hotelera Room Mate Group, propiedad del empresario Kike Sarasola. Aunque el 10 de mayo anunció que estaba recuperada, el despacho presidencial no ha cambiado de sitio.

“Está decorada con piezas únicas de la máxima calidad, siguiendo las últimas tendencias, con un estilo moderno y acogedor que te hará sentir como en tu propia casa”, añade el hotel en la página web donde se publicita. Su precio en el mercado es de 200 euros por noche. Según Room Mate Group, Ayuso paga sólo 80 euros diarios, la cantidad estipulada “al tratarse de un uso del apartamento en larga estancia”.

Después de las informaciones publicadas, la oposición pidió explicaciones a la Presidenta. Mientras, Más Madrid y Unidas Podemos consideran que Ayuso podría haber incurrido en “un presunto delito de cohecho”, la secretaria de Organización del PSOE de Madrid, Carmen Barahona, instó a la dirigente a abandonar su “madriguera de lujo”. “Explíquenos quién paga ese apartamento que dice que no ha generado ningún coste para las arcas públicas. El código ético de altos cargos prohíbe recibir regalos”, criticó Barahona.

En todo momento Ayuso ha mantenido que la razón por la que se mudó a dicho apartotel fue su positivo en coronavirus. Sin embargo, la empresa Room Mate, propietaria del alojamiento, desmentía este martes a la Presidenta asegurando que el acuerdo con la Presidenta regional fue previo al estado de alarma.

Como la presidenta entró al apartamento de lujo a mediados de marzo, la factura ya asciende a casi 5.000 euros, que pagará ella de su bolsillo, según Room Mate, la compañía hotelera que la aloja.