Pablo casado racista
Fuente: europapress

El líder del Partido Popular ha vuelto a realizar otras polémicas declaraciones. No sólo afirmaba que no había papeles para todos los inmigrantes, sino que decía que “es imposible absorber a los millones de africanos que quieren venir a Europa”.

Sin tener en cuenta en ningún momento por que tipo de situaciones pasan esos inmigrantes, y sin ofrecer ninguna solución a esto, afirma simplemente que hay cierta necesidad de cooperación y solidaridad en origen, mediante planes para la formación y la empleabilidad, para que “esa pobre gente no se vea abocada a echarse a una muerte segura al mar, sino que pueda tener ayuda, conquistar, tener un futuro mejor”.

Esa supuesta “ayuda” de Pablo Casado no habla (ni hablará nunca) de librar de la explotación y las guerras que asolan todo África por intereses de algunos europeos (grandes empresarios, los mejores amigos de Casado). Esos “millones de africanos” recibirán quizás una ayuda, pero nunca un cambio sustancial.

Según CTXT, los 48 países subsaharianos recibieron 161.600 millones de dólares de capital exterior en 2015 y enviaron fuera, mediante repatriación de beneficios o evasión, 203.000 millones. La inversión si se hace en África, y si que se aprovecha su posición de pobreza. Pero la riqueza viaja fuera.

No solo los inmigrantes se juegan la vida al venir, sino que en España no tienen asegurada una vida digna tampoco. La solución de Pablo Casado parece ser darles la espalda institucionalmente. Y ese tipo de ayuda, en “los países subdesarrollados” no está funcionando bien actualmente. Los países africanos reciben aproximadamente unos 19.000 millones de dólares de ayudas mediante donaciones, pero más de tres veces ese importe (68.000 millones de dólares), escapa en fuga de capitales.

Pero todo esto no importa a Casado. Y esconde su populismo racista con un recurso ya famoso en el Partido Popular: acusar de sensacionalista a toda la oposición. “A nosotros también nos desgarra ver estas imágenes, pero creo que tenemos que ser responsables y no ser populistas”, ha dicho.

Afirma también, para que cada uno saque sus propias conclusiones, que: “no va a consentir ataques a policías” y va a defender “la cooperación en materia de seguridad y el apoyo sin complejos y sin fisuras a la Policía y a la Guardia Civil”.

La apología al nacionalismo y la repulsa a la inmigración es una de las señas del nuevo PP “renovado”. Las medias tintas no sirven; han sido incapaces de solucionar ningún problema a nivel político en todo su mandato. En mitad de todo un tenso conflicto interno, ni la Gürtel, ni la pésima gestión de la cuestión catalana se resisten para Casado: su fórmula es olvidarse de los problemas y recurrir a un ente todopoderoso: “España”.

Sigue a Diario raíz en las redes sociales: Facebook, Twitter, Instagram, Youtube.