Un trabajador de una obra de la depuradora de Galindo, Bizkaia, sufrió un grave accidente el 12 de febrero de 2018 al caer de una altura de entre tres y cuatro metros, fracturándose la tibia, peroné y el calcáneo.

En consecuencia, ha estado de baja durante un año y le han tenido que practicar varias intervenciones quirúrgicas. Finalmente, la Seguridad Social le ha reconocido una incapacidad permanente total para su profesión de albañil.

La Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Bizkaia ha emitido una resolución por la que se establece un recargo de prestaciones del 40% para el trabajador accidentado. Este trabajaba en la empresa Sistemas de Reparación y Protección del Hormigón S.L, que actuaba como subcontratista.

Además de la ya mencionada empresa, también UTE Desbaste Galindo y Sistemas RPH SL deberán hacer frente a la sanción por conducta grave por la infracción de prevención de riesgos laborales. Los hechos sucedieron al caer el trabajador a un foso, por un lugar donde no existía protección que impidiese la caída.

El accidentado fue sacado del foso y trasladado a la mutua correspondiente en un coche particular, y es que los responsables de la obra decidieron no avisar a los servicios sanitarios.

En un primer momento, el informe indicaba que la caída fue desde unos peldaños de una escalera cercanos al suelo, pero al no ser compatible con la gravedad de las lesiones, la Inspección de Trabajo entendió que no eran informes acordes a lo sucedido.