Un trabajador de 34 años fue ingresado el pasado viernes día 2 en la UCI del Hospital de San Juan de Alicante tras sufrir un golpe de calor en su primer día de trabajo. Sin embargo, pese a los esfuerzos de los médicos, el hombre falleció este lunes, día 5.  A esto hay que añadir que otro trabajador, de 36 años, falleció ese mismo día en una fábrica de componentes de automóvil, en Valladolid. 

En el primer caso que citamos, se trata de un vecino de la localidad alicantina de San Vicente del Raspeig, que murió en Mutxamel, Alicante, tras haber sido ingresado en la UCI a causa de un golpe de calor durante su primer día de trabajo, siendo encontrado inconsciente una hora después de que afirmara sentirse indispuesto, según aseguran sus compañeros. 

El segundo caso se trata de un trabajador que falleció el pasado lunes en Valladolid, tras desplomarse mientras trabajaba en la empresa de componentes para automóviles Lingotes Especiales; pese al auxilio de uno de sus compañeros y a la asistencia de los servicios de emergencia, no consiguieron reanimarle. “Cayó al suelo inconsciente y comenzó a convulsionar” aseguraba su compañero. 

Hace apenas un mes informábamos de varios casos similares, como el del joven de 17 años en Córdoba, que falleció de un golpe de calor mientras trabajaba en el campo. 

Estos dos casos se suman a la larga lista de trabajadores que han fallecido durante su horario de trabajo: ya son 172 los fallecidos en lo que va de año, según informa el Ministerio de Trabajo. 

La subida progresiva de las temperaturas está aumentando seriamente los riesgos laborares: las largas jornadas de exposición al sol o al calor sofocante están causando cada vez más víctimas. 

Por si fuera poco, la Agencia Estatal de Meteorología avisa de un próximo aumento generalizado de las temperaturas por todo el país, alcanzando casi los 40 grados en varios puntos de España.