El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, reclama a los partidos políticos una reforma que garantice la sostenibilidad a futuro del sistema de pensiones. Para ello, asegura que serán necesarias nuevas medidas, tanto sobre los ingresos como sobre los gastos, y nuevos incentivos para favorecer un mayor equilibrio entre la edad efectiva de jubilación y la legal. Unas medidas que pueden ser traumáticas y tener incidencia electoral. Consciente de ello, el Banco de España advierte de la necesidad de hacer los cambios antes de que el votante medio envejezca aún más, su edad media se elevará en cinco años de 43 a 48.

Entre las medidas se encuentra la de alargar la edad final de jubilación, favoreciendo la permanencia en el empleo de trabajadores de mayor edad con medidas que flexibilicen sus transiciones entre puestos de trabajo y no sus transiciones hacia la inactividad. Del mismo modo, pide e xplorar políticas que refuercen el vínculo entre la cuantía de la pensión contributiva recibida y las contribuciones realizadas durante toda la vida laboral, teniendo en cuenta la esperanza de vida prevista en el momento de la jubilación.

De mantenerse constantes los comportamientos de participación electoral por grupos de edad observados en el pasado, mayor participación de la población de edad avanzada que de la población juvenil; podría aumentar el apoyo social a políticas financiadas mediante transferencias de renta hacia la población de mayor edad, en contra de otras que reduzcan el peso de la carga de la deuda sobre generaciones futuras.

La ratio entre la población que recibirá prestaciones de jubilación, mayores de 66 años, y la población en edad de trabajar, 16-66 años, se duplicará entre 2020 y 2050, con el consiguiente aumento del gasto público en pensiones, sanidad y cuidados de larga duración.

Ante esto, la institución considera que las políticas de conciliación de la vida familiar y laboral y en favor de la natalidad pueden contribuir a lograr una situación demográfica más equilibrada, por lo que urge impulsarlas. Al mismo tiempo, defiende que el aumento del ahorro para la jubilación puede complementar las prestaciones del actual sistema público de pensiones.​