El Departamento de Defensa de los Estados Unidos cree “con una elevada certeza” que Abú Bakr Al Baghdadi, uno de los líderes del Estado Islámico más buscado, ha muerto, presuntamente gracias a una operación realizada por las fuerzas militares en la región siria de Idlib.

La operación tuvo lugar este pasado sábado en la localidad siria de Barisha, cerca de la frontera de Turquía. El golpe, en el que también habrían participado las fuerzas aéreas, helicópteros e incluso aviones de combate no tripulados, fue efectuado por una unidad de fuerzas especiales, equipo Delta, que habrían realizado previamente un trabajo de espionaje.

Según informa Europa Press, el equipo habría entrado en la zona residencial de Al Baghdadi protagonizando un “breve tiroteo” hasta que el presunto fallecido detonaba el chaleco de explosivos que llevaba puesto. Además de él, supuestamente también habrían fallecido dos de sus esposas, como algunas personalidades más de la organización yihadista, según la INA, la agencia oficial de noticias iraquí.

Estas mismas fuentes iraquíes han apuntado que Al Baghdadi fue encontrado cuando intentaba escapar de la región hacia la frontera con Turquía. Según la agencia, gracias a la ayuda de información, proporcionada por el servicio de seguridad iraní y las milicias kurdas de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS). Turquía, que ahora mantiene en reposo la operación militar contra las fuerzas kurdas, también en el norte de Siria, se ha incluido en el éxito de la operación. Así lo ha dicho el ministerio de defensa turco a través de Twitter, “Antes del ataque de la pasada noche en Idlib, existió un intercambio de información y una colaboración entre las autoridades militares de ambos países”

Después del asalto el complejo residencial fue destruido por las fuerzas norteamericanas para, presuntamente, evitar que se convirtiera en “un mausoleo para los simpatizantes del yihadismo”.

Al Baghdadi, considerado uno de los más buscados por el Estado norteamericano, lleva a a la cabeza del Estado Islámico desde el 2010, cuando éste era aún una rama clandestina de Al Qaeda en Irak. Este grupo terrorista consiguió dominar y estar al mando en un extenso territorio desde el norte de Siria, pasando a lo largo de varias poblaciones, los valles del Tigris y el Éufrates, hasta la periferia de Bagdad, la capital iraquí. Sería en el 2017 con la caída de su dominación en Mosul y Raqqa, sus bastiones en Irak y siria, pasando este a ser un fugitivo, hasta hace poco de paradero desconocido.