Las fuerzas militares estadounidenses pretenden aumentar su presencia en su base estratégico-militar en España. Esto reforzaría la posición de Rota como principal base naval norteamericana en todo el continente europeo.

Concretamente, pretenden aumentar el número de destructores presentes, de clase Arleigh Burke, de cuatro a seis. Esto permitiría que la Fuerza Naval Avanzada Desplegada en Europa (FDNF-E, en inglés: Forward Deployed Naval Forces-Europe) tuviese a su disposición en todo momento cuatro destructores operativos, ya que ocasionalmente dos de las naves están inmovilizadas por averías o revisiones.

Además también se renovarían los buques por modelos nuevos, mejor equipados. Sin embargo, este movimiento supondría desplegar en la base gaditana a 600 militares más y obligaría a cambiar por cuarta vez el convenio bilateral entre España y EEUU, en pie desde 1988.

Por su parte, el gobierno español en funciones, ha expresado su disposición a sustituir los cuatro buques que ya se encuentran en Rota desde 2014 y 2015, los USS Carney, Donald Cook, Porter y Ross, por otros cuatro buques más avanzados, que llegarían a nuestro país escalonadamente desde el 2020 hasta 2022.

Aun así, el Ejecutivo no quiere ni cerrar ni abrir la negociación hasta haber superado la investidura. También se va a permitir que los nuevos buques vayan acompañados cada uno con un Sikorsky SH-60 Seahawk, de clase Romeo. Es decir que contaría también con la suma de varios helicópteros navales, que a pesar de no figurar en el anexo de autorizaciones del vigente convenio bilateral, serán aceptados en Rota, ya que según los informes jurídicos, los helicópteros formarían parte de la dotación de los buques, y aunque sostienen que están incluidos implícitamente en el tratado, se informará al Congreso y de momento, se respetarán los topes de agentes estadounidenses en la base, 4.250 militares y 1.000 civiles.

Estas naves, denominadas destructores, son parte del escudo antimisiles de la OTAN, aunque también cumplen varias misiones más, sea por intereses de la OTAN o particulares de EEUU, como patrullar el mar Negro para influir en Rusia o sus intervenciones militares en conflictos como el de Siria.