El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha ignorado las medidas del estado de alarma decretado por el Gobierno y ha abierto la basílica de la capital al público para acudir al rezo por el Día de la Virgen de los Desamparados.

Pese a que el templo debía permanecer cerrado, a él han acudido varios feligreses después de que Cañizares se saltara la orden impuesta desde el pasado 15 de marzo por la crisis del coronavirus. Las puertas se abrían a las 11:30 de la mañana y ciudadanos locales han grabado el momento. En esas imágenes se escucha a la Policía advertir de que los presentes tienen que respetar la distancia de seguridad, aunque la basílica debería haber permanecido cerrada.

La situación en la Comunidad Valenciana no ha permitido pasar a la primera fase, por lo que esta permanece en la fase 0 de desescalada. En consecuencia, por el momento no pueden realizarse actos públicos. Desde el ayuntamiento han asegurado que se trata de una decisión unilateral muy grave, por lo que informará al Gobierno de ello.