Es probable que el confinamiento haya provocado buenos resultados en Europa. El esfuerzo de muchos europeos de estar en casa durante este tiempo habría evitado un mayor número de muertes.

Esto establece una investigación de los científicos del Imperial College que escribieron el estudio sobre la cuarentena europea y que aproximan que esta serie de actos sin precedentes ha disminuido en 59.000 personas el número de víctimas por el coronavirus en 11 países.

El estudio estima además que la tasa de infectados en cada país es superior a la registrada oficialmente. España, por ejemplo, es el país de los analizados donde los científicos del Imperial College calculan que hay la tasa más alta de infección con el 15 por ciento de su población.

El informe aproxima además que el porcentaje de infectados en los países es superior a la oficial. En España, el país donde ha habido mas estudio por los científicos calcula que el porcentaje es el más alto, con el 15% de la población.

De hecho, se estima que un gran condicionante en la rapidez de los infectados del virus ha sido por el gran número de casos infectados asintomáticos y que, por ello, no conocen que tienen el virus, pero que han contagiado a otras personas.

Un informe enfocado en China y publicado en la revista Science prevé que en primeros días de la pandemia cerca de un 86% de los infectados no fueron analizados, porque eran asintomáticos. Esto agilizó la rapidez de los contagios de la epidemia hasta que se hizo pandemia.

“Las infecciones indocumentadas fueron la fuente de infección para el 79% de los casos”. Pese que los porcentajes son superiores a los oficiales, los científicos del estudio establecen que “solo una pequeña minoría de individuos de cada país se ha infectado, con una tasa de ataque en promedio de 4.9%, subrayan.

Esto provoca, según los investigadores que los países de Europa se encuentran lejos de llegar a la denominada “inmunidad del rebaño” lo que supondría que más del cincuenta por ciento de la población fuera inmune al haberse contagiado, restando la posibilidad de infección. Lo que supone que se puede propagar de manera rápida en el caso de que se eliminen las medidas.

Un estudio previo del Imperial College estimaba que las pautas de confinamiento deberían alargarse al menos tres meses y que las pautas de distanciamiento ente la población tendría que durar alrededor de 18 meses o más, el tiempo en el que se encuentre una vacuna. Debido que estiman que la propagación volverá fácilmente si las medidas se ablandan.