Prensa Objetiva

Tras su debilitamiento en el conflicto de Siria el DAESH sigue fortaleciéndose en el resto del mundo y más concretamente en África, esta vez en Somalia. La principal filial del DAESH en Somalia, ha empezado a extorsionar y cobrar impuestos a los comercios locales de Bosaso, la zona norte somalí.

Bajo amenazas los comerciantes locales se ven obligados a entregar grandes cantidades de dinero a la bestia terrorista DAESH, que ha asesinado ya a centenares de comerciantes por no cumplir con sus pagos.

“Los comerciantes y negocios en la ciudad de Bosaso siguen trabajando en medio de un ambiente aterrorizante después de que el brazo regional del DAESH les exigiera grandes sumas de dinero” aseguraba un comerciante local de la zona.
Esta metodología de financiamiento es la misma que fue utilizada por el mismo grupo terrorista en Iraq y Siria, ante la mirada pasiva de Occidente. Actualmente se cifra un ingreso de unos 72 000$ mensuales únicamente de la extorsión y los impuestos a comerciantes locales.

Lo cierto es que, en Somalia, el DAESH no se está encontrando con mucha dificultad a la hora de recaudar los impuestos ya que los servicios de inteligencia somalíes son extremadamente insuficientes como para poder abarcar la zona norte de Somalia y en especial la ciudad portuaria de Bosaso.

“En estos momentos los servicios de inteligencia no están activos en Puntlandia y por esta razón el Gobierno carece de la capacidad para proteger a la gente e impedir los frecuentes asesinatos”, dice un ex oficial de Inteligencia somalí.

Al igual que pasó en Siria, el crecimiento de este tipo de organizaciones terroristas no parece ser de especial importancia hasta que no entorpecen los intereses de las grandes potencias. Incluso en Occidente se comparten aliados con estas organizaciones terroristas, como es el caso de Arabia Saudí.