La vicepresidenta Carmen Calvo ha anunciado que el estado de alarma que se aprobará mañana en el Congreso no se parecerá a las demás prórrogas aprobadas hasta la fecha.

Calvo apunta que esta vez será un estado de alarma “gradual y flexible”, de forma que si algún territorio progresa adecuadamente en la desescalada y presenta datos positivos en el avance de la pandemia, el estado de alarma “se podrá levantar en esos territorios”.

Así lo ha anunciado la vicepresidente esta tarde en el congreso durante su comparecencia en la Comisión Constitucional del Senado en defensa de la gestión del gobierno. Ha señalado además, que esta vez las comunidades autónomas tendrán un papel más importante “haciendo efectiva la cogobernanza” porque son ellas las que llevarán a cabo la desescalada, ha dicho, terminando así su intervención.

Por tanto, el gobierno reducirá la presencia de sus autoridades dentro de la gestión que hagan las CCAA, dejando solo la autoridad sanitaria, que el gobierno considera que aún debe tener el control en esta competencia para actuar ante un rebrote. Por otro lado, Calvo ha admitido que, según su criterio, faltan estadios intermedios entre el estado de alarma y la normalidad que permitan ejercer la autoridad sólo en los campos que lo requieran, y que por eso están planeando un estado de alarma flexible. Asimismo, ha negado cualquier posibilidad de acceder al estado de excepción debido a que “se estarían limitando derechos”.