El Gobierno pone en marcha el primer tramo de avales públicos de 20 millones de forma que las entidades bancarias dispongan de la liquidez suficiente para otorgar a las empresas y autónomos que se hayan visto afectados por la crisis generada por el Covid-19.

Sería el primer tramo del total de 100.000 millones de euros que había anunciado el Gobierno la semana pasada. Estos avales cubrirán, en caso de autónomos y pymes, el 80% de nuevos préstamos y renovaciones, mientras que para el resto de las empresas será un 70% de los préstamos y un 60% en renovaciones.

Los préstamos se podrán solicitar hasta el 30 de septiembre, excepto las entidades en situación de morosidad, y serán concedidos con un máximo de cinco años. En lo referente al tipo de interés que aplicarán los bancos, el Gobierno no ha fijado ningún criterio y la ministra ha justificado que el problema no es interés, sino que “es necesario un aval público para que las entidades tengan un colchón de seguridad para hacer préstamos a empresas en una situación más arriesgada de lo normal”.

“Damos así cumplimiento al compromiso que tenemos con las empresas, los trabajadores autónomos y las pymes, poniendo en marcha un sistema de liquidez que preserve la actividad productiva y el empleo”, ha declarado María Jesús Montero, portavoz del Ejecutivo y ministra de Hacienda.

La ministra también ha explicado que estas prestaciones tienen como objetivo suplir las necesidades derivadas de la crisis y que las empresas puedan afrontar “el pago de salarios, facturas, circulante, vencimiento de obligaciones financieras o tributarias”.