La aprobación “exprofeso”, en el año 2018, de una enmienda a la Ley de Vivienda para la recalificación del suelo rústico, le habría ahorrado a Rafa Nadal y a su familia mucho tiempo y dinero, así como el informe de impacto medioambiental, para poder realizar la ampliación de su negocio familiar.

Cuando se presentó el proyecto, impulsado por el padre de Rafa Nadal y diseñado en el Parlamento balear, gracias a su tío, que en aquel momento era diputado autonómico del PP, se consideró que se tenía interés autonómico y se aprobó su construcción a través de la Ley 5/2012, que los eximía del informe ambiental y los años de burocracia.

Ahora, quedan unos días para que las obras para la ampliación del complejo deportivo den comienzo, gracias al beneplácito del Consejo de Gobierno de las Islas Baleares y del Parlamento autonómico, el cual aprobó la mencionada ley. Con los 26.000 m² que se urbanizarán, la extensión total del recinto alcanzará 73.507 m².

Según señala Miquel Oliver, actual alcalde de Manacor (pueblo en el que se encuentra este gran complejo) la empresa de Rafa Nadal, financiada y patrocinada por Movistar, lleva desde su apertura en el año 2016 sin pagar ningún tipo de impuesto, como el IBI o la tasa de recogida de basuras.

Además, ya en el año 2015, cuando el proyecto de la familia Nadal estaba comenzando a gestarse, intentaron que la Consejería de Turismo (gestionada en ese momento por MES) les aprobase, por la vía rápida, el uso turístico de las instalaciones. Sin embargo, antes de recibir la licencia hotelera ya estaban ofertando habitaciones en plataformas online.

No obstante, a pesar de que el alcalde manifiesta no estar de acuerdo con estas obras y haber presentado los inconvenientes que supone para los vecinos de la localidad, alega que el día que recibió la documentación de la ampliación la firmó ya que, según dice, haber puesto algún tipo de inconveniente hubiera sido inútil, al haberse aprobado por ley.