A partir del próximo viernes, el Ejecutivo se encargará de cerrar la frontera marítima y aérea, así como de prorrogar los controles en las fronteras interiores terrestres. Esta decisión, que fue publicada el martes en el BOE, consta en una orden firmada por Marlaska, en posición de Ministro del Interior.

Dicha orden se enmarca en las medidas adoptadas por el Gobierno para controlar la pandemia provocada por el impacto del COVID-19 en España y estará vigente hasta el próximo 24 de mayo. Hasta entonces, solo podrán entrar a España ciudadanos de nacionalidad española, trabajadores transfronterizos con autorización y “aquellos que acrediten, documentalmente, causas de fuerza mayor o situación de necesidad.”

Lo novedoso de todo esto es que el propio Gobierno de España establece, con obligatoriedad para los residentes españoles que pretendan regresar a España, que deberán acreditar cuál es su domicilio habitual. “Conviene recordar que el mero hecho de poseer una vivienda no acredita la residencia en España”, avisa la orden.