La mesa de diálogo que ha sido acordada por el PSOE y ERC durante las negociaciones para la investidura de Sánchez servirá para que el Govern plantee al Gobierno la retirada por parte del Estado de las causas abiertas contra el independentismo.

Tras la abstención de ERC con el fin de facilitar la investidura de Pedro Sánchez para la presidencia del Gobierno, el PSOE deberá ahora cumplir con lo acordado con la Ejecutiva nacional de ERC.

Se deberá formar una mesa de diálogo en el que participarán la Ejecutiva central como el catalán, donde el segundo pedirá al primero que el Estado de marcha atrás en todas las causas que existen abiertas contra el soberanismo y en especial contra los líderes independentistas, los cuales se encuentran en prisión desde hace algo más de dos años.

El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha querido dedicar unas palabras a Unidas Podemos. Ha expresado el “punto de esperanza” que le da el hecho de que Unidas Podemos forme parte del nuevo Gobierno, debido a declaraciones que ha realizado el conjunto de Iglesias, admitiendo que existía “represión” en Cataluña. Aragonès cree que Unidas Podemos puede ser un “aliado” en este sentido.

Por último, Aragonès ha querido puntualizar que la intervención de la diputada de ERC Montse Bassa, que tuvo lugar ayer en el transcurso del debate de investidura de Sánchez, responde al “dolor” que siente una persona “que tiene a su hermana en la cárcel”. Bassa afirmó que le importaba “un comino” la gobernabilidad de España.

Aragonès, por su parte, ha querido recalcar que aunque fuese “positivo que en el Congreso se visualizase que en Cataluña hay ese dolor”, pero que la solución al conflicto catalán deberá volver a ser “una cuestión política”.