El principal indicador de la bolsa española sube hoy, impulsado por los grandes valores, hasta casi alcanzar los 9.300 puntos y todos los medios lo anuncian con euforia.

Tras la bajada del 0,63% motivada por la guerra comercial entre EEUU y China de las pasadas semanas, estos datos podrían indicar la primera semana con datos positivos en un tiempo.

Sin embargo, las principales empresas beneficiadas, como puedan ser Siemens y Cellnex, no representan la realidad de la sociedad española. Ya en 2017, un estudio impulsado por la ONG Oxfam Intermon denunciaba las retribuciones a los accionistas y a los directivos por parte de estas grandes empresas, y su contribución incondicional a la desigualdad y la brecha salarial en el país.

La abismal diferencia entre sueldos de los trabajadores y los empresarios, el uso abusivo de subcontrataciones, y su escasa aportación fiscal son algunas de las pautas clave que encontramos en estas empresas, que aún pareciendo la razón por la cual el PIB de España ha aumentado en los últimos años, también parecen ser la causa de las caídas de los sueldos entre los trabajadores y la acumulación de la riqueza en manos de unos pocos.