Los trabajadores de las fábricas de Asea Brown Bovery (ABB) en Córdoba y Vizcaya se enfrentan a un expediente de regulación de empleo (ERE) que afecta a 59 empleados. Dichos trabajadores decidirán, este próximo martes 30 de julio, si aprueban el preacuerdo presentado que incluye diez despidos menos, prejubilaciones, traslados y salidas incentivadas.

Dicho preacuerdo ha sido elaborado tras las jornadas de negociación que CCOO ha llevado a cabo con la empresa. Así mismo UGT ha mostrado su satisfacción por haber conseguido dicho pacto. No obstante, la mayor presión ha sido la realizada por los propios trabajadores de la compañía. 

Pero a pesar de toda la presión llevada a cabo, este primer acuerdo no implica, ni mucho menos, la suspensión del ERE. Por el contrario, se producirá la reducción de plantilla a partir de las siguientes formas: 7 bajas incentivadas, con una indemnización de 50 días por cada año de servicio; 14 prejubilaciones para mayores de 55 años; y 16 recolocaciones en otros centros de ABB, que incluyen varias compensaciones económicas. Además, el documento pretende recuperar 12 puestos de trabajo que por el momento están en subcontrata en Córdoba. 

Este preacuerdo no ha convencido a los trabajadores debido a que tan sólo ha reducido de 59 a 49 el numero de trabajadores afectados.

Además, las medidas “paliativas” que ha adoptado la empresa, y que han aceptado los sindicatos, continúan dejando a un gran número de trabajadores sin empleo, con prejubilaciones (por tanto, más reducidas en salario) o teniendo que trasladarse a otros territorios, en los que la empresa pueda reubicarles.