Pedro Sánchez pretende continuar gobernando en solitario y no descarta pedir la abstención de PP y Ciudadanos para facilitar la formación del “único gobierno posible”.

El candidato ha explicado que su partido quiere encabezar “un Gobierno progresista que de una respuesta de izquierdas” a los problemas sociales, políticos y económicos. Para Sánchez, la propuesta de ese ejecutivo necesita ser “coherente”, cosa que lo aleja de Pablo Iglesias, puesto que sus diferencias ante el problema nacional son prácticamente insalvables; y también ha de ser estable, cosa inviable si no se abstienen de apoyarse en partidos independentistas, a quienes acusa de tumbar los Presupuestos en abril.

En la pasada entrevista de RNE, la cabeza de los socialistas hacía hincapié en las dificultades para formar Gobierno con Unidas Podemos, cosa que justifica con la imposibilidad, según las encuestas, de sumar una mayoría sin apoyarse en los partidos independentistas, los cuales no son, a su parecer, una gran fuente de estabilidad. A pesar de haberse expresado así en RNE, el pasado lunes, en el debate evitó descartar totalmente una investidura con apoyo independentista

Además, siguiendo el tema del problema catalán, Sánchez ha señalado que la facción en Catalunya de Podemos tiene una “condición desafortunada”, ya que pide para resolver el conflicto “la liberación de los políticos presos catalanes”, lo que demuestra “la seria discrepancia” entre socialistas y ”podemitas” frente a la crisis del procés.

Finalmente, Pedro Sánchez ha querido señalar que tras el 10 de noviembre, lo que deben comprender los miembros de la plana política es que el país no puede ir “a unas terceras elecciones” y que han de romper el “bloqueo” . Ha recordado además su propuesta alternativa de no poder llegar a un acuerdo, y que la alternativa que propone él es, si no se llega a ningún acuerdo, entregar el ejecutivo a la lista más votada.