El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha establecido que la relación laboral entre los “riders” y Glovo no puede considerarse trabajo autónomo, por lo que ha fallado a favor del trabajador que fue despedido por la empresa mientras estaba de baja por un accidente producido durante uno de los servicios de reparto.

Según ha reconocido el TSJM en esta última sentencia, el despido que sufrió el repartidor era improcedente y se ha establecido que debe ser readmitido inmediatamente o, de lo contrario, la empresa deberá indemnizarlos con casi 2.500 euros.

Además, con la readmisión deberá conservar las mismas condiciones, pero a través de un contrato ordinario de trabajo. No obstante, esta sentencia cambia lo dictado en enero de este año por el juzgado de lo Social número 17 de Madrid, el cual lo consideraba trabajador autónomo, ya que tenía libertad para aceptar o rechazar los servicios y para conectarse a la aplicación.

Por el contrario, el TSJM asegura que la relación contractual tiene puntos que no se ajustan al de un trabajador autónomo, como es el hecho de tener una tarifa fija marcada por la empresa. Desde el despido de dicho trabajador ha habido multitud de sentencias contradictorias respecto al modelo laboral de este tipo de empresas de reparto a domicilio, ya que en julio, el Tribunal Superior de Asturias concluyó que el repartidor debía ser asalariado, mientras que en octubre en Madrid, una sentencia consideraba al trabajador como autónomo.

Además, esto continuará siendo así hasta que el Tribunal Superior no llegue a pronunciarse sobre esta cuestión, lo que puede llegar a tardar hasta un año y medio. Sin embargo, según lo que han señalado los magistrados en este último dictamen, el trabajador no podría llevar a cabo ninguno de los servicios si no fuera por la aplicación proporcionada por la empresa.