Según los datos que ha empezado a publicar la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT) sobre las Sociedades en el año 2016, las grandes empresas están pagando casi tres veces menos de impuestos que las pequeñas. En función de los datos aportados por la Agencia Tributaria se puede calcular que las grandes empresas de media pagan sobre un 6% de sus beneficios.

Los grupos que más beneficiados se ven de estos impuestos son las entidades financieras, es decir, los bancos, que solamente tributarían un 2,8% de sus beneficios, estarían seguidos por el sector de la construcción y las inmobiliarias que tributan al 3,5% de sus beneficios, mientras que el grueso de las millones de empresas individuales alcanzan a pagar incluso el 16,9% de los beneficios.

Que el sistema tributario español está diseñado para favorecer a las grandes riquezas de este país no es ninguna novedad, se puede ver como la declaración de la renta es más costosa para toda la clase trabajadora que para los grandes empresarios, al igual que después gozan de toda una serie de privilegios fiscales que les permite enriquecerse más y provocar la ruina de otras empresas más pequeñas.

El Gobierno de Pedro Sánchez tiene previsto realizar una reforma fiscal con el objetivo de regular la desigualdad tributaria en el impuesto de Sociedades entre las grandes y pequeñas empresas, pero, pese a sus intenciones, Hacienda tampoco podrá realizar grandes cambios ya que la dirección y vida política de este país la determinan estos mismos empresarios, defendiendo sus intereses a través de todos sus medios disponibles.