El pasado 20 de octubre tuvo lugar la duodécima edición del Día Solidario de las Empresas (DSE), una iniciativa promulgada por el grupo Atresmedia junto con la asociación Cooperación Internacional. Un total de 11 ciudades españolas participaron en el proyecto de forma simultánea. El objetivo es, de acuerdo con los organizadores, el de promover el voluntariado dentro de las corporaciones y sensibilizar a los empleados ante diversos problemas de carácter social.

Parece ser que las compañías que se han adherido a la iniciativa prefieren dedicar un único día a que sus trabajadores realicen voluntariados a comprometerse de forma real con la mejora de la sociedad. De entre las numerosas empresas participantes destacan varias grandes corporaciones como Endesa, Deutsche Bank, Bankinter, La Caixa o Viajes el Corte Inglés, entre muchas otras. Como es obvio, el programa está orientado a concienciar a los trabajadores y no a los propietarios de estas grandes empresas, lo cual resulta irónico teniendo en cuenta que son estos últimos los causantes directos de la enorme desigualdad que provoca gran parte de los problemas sociales que se intentan abordar.

Las actividades programadas han consistido principalmente en la participación de los empleados en actividades de carácter solidario con diversas organizaciones y colectivos vulnerables, como por ejemplo, el de personas sin hogar. El cómo puede contribuir a la causa el hecho de que varias compañías dediquen un día a observar de cerca la labor de los voluntarios constituye aún un misterio.

Con respecto al año pasado, en la edición de 2018 se ha incluido además una novedad que consiste en un concurso en el cual los voluntarios han de compartir sus fotos favoritas en Twitter junto con compañeros u otros equipos de voluntarios, añadiendo el hashtag #DiaSolidario18. El premio, que consiste en la participación como público al programa de Antena 3 “El Hormiguero”, será para las cinco mejores fotografías.

Sería interesante que los propulsores y desarrolladores de esta campaña indicasen cómo encajan este tipo de iniciativas dentro de la práctica solidaria. Atendiendo al desarrollo de estas propuestas de Atresmedia más bien se podría pensar que se trata de una macrocampaña publicitaria orientada a lavar la imagen de grandes compañías que no hacen más que ahondar la brecha de desigualdad día tras día.

El director de Cooperación Internacional, Rafael Herraiz, considera que se trata de una iniciativa que tiene una repercusión positiva tanto para voluntarios como empresarios, además de para los beneficiarios de los distintos programas de cooperación. Sin embargo, la repercusión real sobre los enormes problemas de desigualdad económica y social difícilmente podrán ser subsanados en una jornada de voluntariado que las grandes empresas utilizan como mera publicidad.