El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha reiterado este viernes que Ankara no cerrará sus fronteras para impedir la salida de refugiados y solicitantes de asilo, además de rechazar un posible encuentro trilateral entre Bulgaria y Turquía.

“¿Están abiertas o cerradas las fronteras? No tenemos tiempo para hablar más de eso. Está hecho. Los refugiados se están yendo por su cuenta”, ha dicho Erdogan afirmando que los refugiados se van por voluntad propia.

También ha desvelado que ha rechazado la oferta de una reunión trilateral propuesta por el ministro búlgaro, Boiko Borisov, excusándose en el trato que están dando las fuerzas de seguridad griegas a los migrantes que intentan llegar a su país desde Turquía.

“Grecia persigue a esta gente. Por lo que se han matado ya a 5 personas. Además han apuñalado botes hinchables de migrantes para hundirlos, lo que es una práctica cruel”, ha criticado Erdogan, según fuentes del diario turco ‘Daily Sabah’.

Tras la llamada crisis de refugiados que sufrió Turquía en 2015, la Unión Europea negoció un acuerdo de refugiados que se firmó en marzo de 2016, por el cual Ankara se comprometió a frenar el paso de refugiados y migrantes irregulares hacia suelo europeo a cambio de un fondo de 6.000 millones de euros.

El Alto Representante de Política Exterior y Seguridad Común de la UE, Josep Borrel, ha resaltado que ” Turquía soporta una gran carga, cuatro millones de personas, tenemos que entenderlo. Pero al mismo tiempo no podemos aceptar que los refugiados sean tratados como punto de presión”, ha dicho, antes de avisar de que Ankara debe relajar la presión migratoria desde Grecia.