Hace unos días se desveló la noticia de que Errejón se distanciaba del bloque de Unidos Podemos acercándose a las posturas de Ahora Madrid, liderado por Manuela Carmena. Errejón ha renunciado a su escaño en el Parlamento como representante del partido morado. De nuevo, el cisma en la izquierda parlamentarista es más agudo frente al auge del bloque derechista formado por PP, Ciudadanos y VOX.

Mientras el bloque derechista sigue en auge y cada vez tiene más representación en los órganos de poder, la izquierda socialdemócrata sigue enquistada en disputas internas que llegan hasta lo personal, como es el caso de Iglesias y Errejón y en luchas totalmente ajenas a la realidad que demandan los trabajadores.

A día de hoy, las luchas obreras están más encima de la mesa que nunca, podemos ver los trabajadores de Alcoa o de Cacaolat, y la realidad denota que estas nefastas condiciones laborales irán a peor, por ende más movilizaciones aumentarán exponencialmente. Mientras, la izquierda “progre” sigue debatiendo cuestiones muy alejadas de las reivindicaciones de la clase obrera.

Esta izquierda es la primera que pide un bloque unido para combatir a la “nueva” derecha pero también son famosos por ser los primeros en vender sus principios por puro interés personal. Mientras la clase trabajadora empobrece en España, los que hace unos años se presentaban como principal esperanza para revivir a la izquierda parlamentaria, parecen estar cayendo lentamente en las propias limitaciones del electoralismo.