Este viernes entra en el ordenamiento la cuarentena establecida para aquellos viajeros que provengan del extranjero. También se ensancha hasta el 15 de julio la negación de entrada a personas de fuera de la UE que provengan desde fuera del espacio Schengen.

La cuarentena para las personas que provengan de fuera de España significa que tras entrar en el territorio, tendrán que establecerse en la misma vivienda durante dos semanas y tan solo deberán salir para compras básicas o servicios sanitarios y con la mascarilla.

Para elevar el control, los trayectos con origen de fuera de España solo podrán aterrizar en Barcelona, Madrid, Palma de Mallorca, Gran Canaria y Málaga. Estas restricciones no afectan a los trabajadores transfronterizos, transportistas y las tripulaciones, al igual que el personal médico, siempre que no tengan proximidad al COVID-19.

Las empresas de turismo, los ‘touroperadores’ y empresas de transporte tendrán que informar a los clientes de estas condiciones, cuando se dispongan a la venta de trayectos a España. Como contestación, Francia anunció el pasado jueves que establecerá las mismas condiciones que provengan de España con destino en Francia.

Por otro lado, El Consejo Mundial de Viajes y Turismo ha solicitado a España encontrar pactos con otros países, tal como han realizado otros países de Europa, para paliar las cuarentenas y permitir el reinicio del sector para antes del otoño.

La situación ha comenzado a estabilizarse en el sistema de salud, pero la crisis ha establecido unas graves consecuencias. El pasado jueves, en hospitales, centros de salud y residencias de mayores, los profesionales mantuvieron dos minutos de silencio en señal de respecto por los 49 sanitarios que han perdido la vida. ​

La propuesta de estas concentraciones y homenajes fue respaldada por colegios y sindicatos de médicos, que exigen al estado más apoyo para frenar al coronavirus.