A pesar de que en Castilla la Mancha el número de infectados ya supera los 1.000 casos de coronavirus y son 53 los pacientes en la UCI, las autoridades no consideran necesaria la apertura del macrocomplejo sanitario.

El espacio ya está acabado y preparado para su funcionamiento, situado en el barrio Santa María de Benquerencia, a las afueras de Toledo, con unas comunicaciones por carretera inmejorables y que ha costado a los fondos públicos cerca de 700 millones de euros. En concreto, cuenta con 1.200 camas, 25 quirófanos, 180 consultas y 70 gabinetes de exploración.

La directora gerente del Servicio de Salud de Castilla la Mancha ha declarado que el escenario actual es de 1.170 camas libres.

De momento, no tienen intención de adelantar la inauguración del centro prevista para junio, aunque no se descarta ninguna medida