Según informa un estudio realizado por la Federación de Jugadores Rehabilitados, España es el país con la tasa más alta de toda Europa de ludópatas de entre 14 y 21 años.

Las casas de apuestas se han convertido en una moda entre adolescentes. Suelen empezar enganchándose a apuestas deportivas, y de ahí pasan a juegos más agresivos como el póquer online.  Además, tal y como explican los jóvenes, en la práctica no se prohibe la entrada de menores de edad en los locales de este tipo.

Desde 2014, Madrid ha incrementado en un 140% los locales de este tipo. Una de las principales preocupaciones es la cercanía de estos negocios con respecto a centros escolares.

Con el presunto objetivo de hacerle frente al problema, la Comunidad de Madrid admitió en marzo estar estudiando la posibilidad de fijar una distancia mínima de 100 metros entre los centros escolares y las casas de apuestas.

Por todo ello, desde la Federación piden que se regule la publicidad en los juegos de azar, y se considera la ludopatía juvenil un problema de salud pública, y como tal, se trate.