Fuente: El Periodico

¿Qué se esconde tras el encarecimiento de la fruta? La fruta costó en julio un 13 por ciento más con respecto al año pasado. Se podría pensar que es por una escasez anecdótica, y si bien es cierto que los agricultores han tenido que renunciar al 20% de su producción, no han recibido ninguna mejora en el precio.


El negocio para las grandes plataformas de distribución de alimentos es claro: aprovecharse de los problemas meteorológicos para justificar una subida del precio, aunque en realidad, los afectados por el clima no recuperan ningún beneficio. Además, a sabiendas que la venta alimenticia está mayoritariamente copada por grandes supermercados, estos no tienen ningún problema en fijar precios convenientes para ellos mismos. En definitiva aprovechar cada resquicio legal e ilegal para apretar y recrudecer las condiciones de los pequeños productores y distribuidores, para aumentar sus beneficios.


Además, el beneficio de los intermediarios en la agricultura no tiene límites. Según el Índice de Precios en Origen y Destino de los alimentos, los precios se multiplican en gran cantidad por culpa de los intermediarios y los intereses de enriquecimiento de los grandes empresarios.


El precio del melón se multiplica por 10; el agricultor lo vende a 0,18 y se vende después en el supermercado a 1,77. Este tipo de precios se repiten a lo largo de todo el sector con el resto de frutas. Este tipo de precios tienen que ser aceptados si o si por los agricultores, ya que los supermercados prácticamente tienen el monopolio de la venta de alimentos.


Sin embargo, teniendo en cuenta que el agricultor cobra este año un precio no muy superior a la mitad de lo que cobraba el año pasado por el melón y que el consumidor lo está pagando aún más caro, hay un claro beneficiado: los grandes empresarios que intermedian esta compra.


El problema no es solo de España, sino que está presente a nivel global. El mercado entero está siendo marcado y dirigido por los intereses individuales de los supermercados, las grandes superficies y en definitiva los monopolios que dominan todas estas y acuerdan entre sí, para repartirse todo el proceso, producción, distribución y venta.