Dos decenas de jóvenes han acudido este viernes desde  la universidad de las islas baleares hasta el municipio de Llucmajor con el objetivo de detener la ejecución del desahucio de los Santiago Moreno.

Enfrente de la entrada se han ido concentrando varias personas, entre ellos vecinos, familiares y miembros de Stop Desnonaments, hasta que nueve vehículos de la Guardia Civil y dos de la Policía Local de llucmajor han  acudido (2 horas antes del lanzamiento), donde han procedido a cortar la calle negando el acceso a varios manifestantes.

A pesar del bloqueo, detrás de la puerta principal y detrás de la barricada improvisada se encontraban al menos una veintena de jóvenes, junto a los familiares afectados. Detrás de ellos una pancarta con el lema : “Contra la práctica criminal de los bancos y la complicidad de las instituciones”, firmada por la Juventud del Frente Obrero de España.

Uno de los jóvenes ha explicado a Raíz Diario que la Juventud del Frente Obrero ha llevado el caso de los Santiago Moreno a la universidad, donde han realizado pegadas de carteles sobre la responsabilidad de los servicios sociales y su “complicidad” , una parada informativa y finalmente, para este viernes, una “cochada” desde la UIB para acudir a defender a la familia Santiago Moreno y su derecho a “un techo digno”.

Como han declarado afectados y familiares, esta es la segunda ocasión en la que la entidad bancaria propietaria (Abanca) intenta ejecutar el lanzamiento por medio de la actuación policial, aunque de nuevo sin éxito.

Afectados y organizaciones han presionado tanto a la entidad como a servicios sociales para solucionar de forma definitiva el problema habitacional de los Santiago Moreno.

La familia, formada por 12 miembros, y la mayoría de ellos en situación de dependencia vive, a día de hoy, en una propiedad de Abanca, con la cual como con servicios sociales llevan varios meses negociando para garantizar una alternativa habitacional viable para las necesidades de la familia. 

Entre las iniciativas de presión llevadas a cabo hasta hoy, destacan dos concentraciones delante de la sede de Abanca, la última este miércoles que provocó que la oficina cerrase  su atención al público. Tanto entonces como en el intento de desahucio de hoy, los manifestantes han coreado gritos como “nadie sin techo, comida ni trabajo” “desahucian al obrero y rescatan al banquero” entre repetidos “viva la lucha de la clase obrera”.

Según han hecho público las organizaciones implicadas, debido a la presencia de manifestantes, la autoridad competente ha decidido no proceder y posponer la ejecución a pesar de que el juzgado a cargo del caso no había aún dado marcha atrás al lanzamiento incluso tras recibir una petición expresa de la ONU.