El pastel inmobiliario de la familia Franco incluye un palacio, 22 viviendas, 195 plazas de garaje, 29 fincas, cinco locales comerciales y tres prados. Los nietos del que fuera jefe de Estado tienen hoy en su poder 21 sociedades que acumulan un patrimonio neto de 102,5 millones y 258 propiedades, según una investigación llevada a cabo por el periódico EL PAÍS.

Si nos preguntamos por el origen de este tinglado empresarial todo señala al general Francisco Franco, quien en 1940 cobraba una nómina anual como jefe del Estado de 50.000 pesetas (300 euros). Entre los elementos más destacados de la fortuna Franco encontramos un edificio señorial en el número ocho de la calle Hermanos Bécquer, en el barrio de Salamanca. El inmueble figuró en la herencia de Carmen Franco y acoge las sedes de las firmas inmobiliarias Fiolasa SLU y Sargo Consulting S. L. Unas empresas controladas hoy por los nietos del dictador y que, previamente, manejó su hija hasta su muerte.

En esta misma calle radican cuatro de las siete empresas del más potentado de los nietos, Francis. Su esquema acumula un patrimonio neto de 44,7 millones y 225 propiedades. Incluye 18 viviendas, una nave de 1.175 metros en Madrid y cinco bajos. Cabe destacar además que, el grueso de su patrimonio reposa en los aparcamientos, pues éste posee 193 plazas de garaje en el corazón de Madrid a través de tres empresas distintas.

María de la O. Martínez Bordiú maneja un patrimonio neto de cinco millones de euros a través de la empresa Domarma 3 S. L. Además, participa con un 20 % en la cadena de guarderías y ludotecas Servicios infantiles Dulcinea S. L. Aunque, sin duda, la empresa más rentable para la nieta del dictador es CM 16 S. L. Una sociedad donde figura como consejera con sus hijos y que, con un patrimonio de 10 millones de euros, destinó en 2010 un total de 2,5 a remozar un céntrico palacio sevillano hoy reconvertido en un hotel de cinco estrellas con 50 habitaciones.

Salvo María del Carmen Martínez Bordiú, que tiene tres prados en Miera y Ruesga (Cantabria), el resto de los nietos del dictador concentra sus posesiones en su estructura mercantil. Así, las firmas de María del Mar (con un patrimonio de 4,1 millones), María Aranzazu (3,6), José Cristóbal (2,9) y Jaime Felipe Martínez Bordiú (900.000 euros) atesoran el grueso de la fortuna.