Las familias madrileñas están “peor preparadas” y tienen más dificultades que en 2008 para afrontar una nueva crisis como la que se prevé por el parón de la economía en consecuencia del confinamiento para frenar la pandemia causada por el coronavirus.

Así se concluye del Informe del Estudio sobre el impacto de la situación de confinamiento en la población de la ciudad de Madrid, realizado tras la declaración del estado de alarma.

Dicho estudio, llevado a cabo por el área de Familias, Igualdad y Bienestar Social del Consistorio señala que “el margen de los hogares para amortiguar el impacto de la crisis es menor”, ya que hay menos empleo, tasas de desempleo más altas, y más paro de larga duración “que antes de la crisis de 2008”.

“La regulación económica que empezó en torno a 2014 ha permitido recuperar algunas posiciones a las familias menos favorecidas, pero en términos generales ha sido insuficiente. Por ello, esta vulnerabilidad no se distribuye equitativamente por tipo de hogar, sino que se concentra en los hogares con menores a cargo,” ha manifestado.

La encuesta que presenta los resultados sugiere que este patrón de debilidad de las familias con hijos “podría empeorar en los próximos meses”. Además, el delegado del área, Pepe Aniorte, ha señalado que “los servicios sociales ya estaban en déficit antes de la crisis” y que necesitan “un cambio de modelo y una reforma”.