Las empresas farmacéuticas han alegado en contra de la congelación y bajada de los precios de cuatro medicamentos, considerados esenciales por la OMS, y que el Gobierno había anunciado el pasado septiembre. Éstos sumarían 10, junto con los que tampoco fueron bajados de precio en noviembre de 2018.

Entre dichos medicamentos encontraríamos antibióticos, anestésicos o tratamientos para algunos tipos de cáncer y reacciones alérgicas graves. Sin embargo, como ya sucedió en la anterior ocasión, las farmacéuticas han amenazado con la retirada inmediata de estos fármacos si se produce la congelación, debido a que, con la aplicación del sistema de precios de referencia, se ven obligados a comercializar por debajo de su coste de fabricación.

No obstante, el Gobierno no ha querido hacer alusión directa a las farmacéuticas como principales responsables de que finalmente no se lleve a cabo. A diferencia del anterior noviembre, cuando se hizo referencia específica a los laboratorios y se recogió en el preámbulo de la orden ministerial publicada en el BOE.

En esta ocasión, se ha limitado a comunicar que esta decisión tiene como fundamento que se garantice el suministro de los medicamentos esenciales, sin hacer mención a los laboratorios farmacéuticos como parte de la decisión tomada.

Por su parte el Gobierno publicó, hace un año, un listado con los precios de referencia de los medicamentos que se comercializan en España. En el cual aparecía el coste financiado por el Estado partiendo del precio más bajo que ofrecían los laboratorios.

Por este motivo las farmacéuticas consideraban este cálculo insostenible, debido a que a las empresas de genéricos que les resulta más barato producir son aquellas que tienen su producción deslocalizada, es decir, producen en aquellos países en los que los costes para ello son mucho menores.