La patronal de la empresa catalana Foment del Treball ha pedido una bajada generalizada de impuestos y que el Gobierno flexibilice las condiciones para que las empresas despidan a sus empleados para hacerle frente a las pérdidas económicas generadas por el coronavirus.

La empresa ha publicado un comunicado reclamando un plan de choque económico que permita a las empresas afectadas por la epidemia aplazamientos sin intereses del pago de impuestos empresariales y de las cotizaciones sociales. En concreto, pide una reducción del impuesto de sociedades con un tipo del 15% para beneficios no distribuidos.

Por otro lado, la patronal plantea facilitar los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) temporales permitiendo que no supongan una pérdida retributiva y propone para ello que el Gobierno los subvencione. Además, reclama retirar la obligación legal de informar de su despido con 15 días de antelación al afectado.

En cuanto a las empresas que fomenten el teletrabajo, piden que puedan desgravarse en un 50% el impuesto de sociedades o el IRPF por el gasto en portátiles, tabletas, móviles u otros objetos utilizados para este fin. También propone una deducción del 25% del impuesto de sociedades o del IRPF en su caso en la nueva inversión realizada durante 2020.

A eso habría que sumarle la petición de un plan renove reforzado para cambiar el viejo parque de vehículos, y excepciones del IRPF en la retribución en especies del pago de una empresa al trabajador para contratar líneas ADSL o fibra para llevar a cabo el teletrabajo. También se ha presentado una solicitud de impulsar las inversiones públicas y edificación de vivienda y rehabilitaciones.

Incluido a estos puntos iría la petición de retirar de las cuentas el incremento de la tasa turística y el recargo en Barcelona que incluye la ley de medidas fiscales, previstos los dos en la aprobación de los presupuestos catalanes la semana que viene.