Además del rastreo de móviles llevado a cabo por el INE, se ha conocido que el Ministerio de Fomento contrató en 2018, por un valor de 150.000 euros, a Orange para que llevase a cabo un seguimiento de los móviles de 16 millones de españoles.

Según el Gobierno, el objetivo del análisis de los datos de geolocalización de estos millones de clientes de la compañía telefónica, a través de las antenas, era la elaboración de un estudio en que se reflejase cómo es la movilidad interprovincial. No obstante, no hubo información previa y no se han llegado a publicar los resultados. En principio, el seguimiento, que pretendía conocer las pautas de movilidad de la población española, se desarrolló durante dos meses, pero para que los datos fueran representativos con un año completo se terminaron utilizando los datos almacenados de la operadora, previa información de los procedimientos utilizados para anonimizarlos.

A pesar de la falta de transparencia y la inseguridad por la desprotección de los datos personales, este tipo de metodologías cumplen la legalidad. Además, el Ministerio de Fomento justifica este tipo de métodos ya que eliminan cualquier tipo de subjetividad y reducen el coste del estudio. Cabe señalar que, el último informe estadístico con relación a la movilidad cotidiana se publicó en el año 2006 en la página web del Ministerio de Fomento, ya que este último no fue divulgado y lo único que puede conocerse de él son unas imágenes extraídas de una presentación celebrada en Madrid.

Desde la compañía Orange también se ha señalado que esta forma de realizar estudios es cada vez más frecuente y que ya se había utilizado en otras ocasiones, como por ejemplo con las visitas a la Sagrada Familia con la participación del Ayuntamiento de Barcelona.