La derecha se concentró el pasado domingo en la plaza de Colón de Madrid para defender la unidad de España y exigir elecciones generales. En la manifestación participaron el Partido Popular y Ciudadanos, además de otras organizaciones de extrema derecha como Vox, España 2000 o la Falange.

El lema de la manifestación era “Por una España unida. ¡Elecciones ya!”. A pesar de todo, la manifestación fue un fracaso para la derecha ya que acudieron unas 45.000 personas, muchas menos de las esperadas teniendo en cuenta el número de partidos y organizaciones que lo convocaron a nivel estatal.

Una de las protestas de la derecha manifestante fue alegar que Pedro Sánchez “aceptó las 21 exigencias del secesionismo”, es decir, el documento que la Generalitat dio al Gobierno y que este negó haber considerado. Dicho documento incluía, entre otras exigencias, el derecho de autodeterminación de Catalunya.

La manifestación fue un completo fracaso que incluyó banderas de España y de Europa repartidas por Ciudadanos; el acceso a la capital madrileña mediante autobuses financiados por el PP para que acudiese gente de cualquier punto de España -estrategia que no funcionó- y banderas LGBT junto a partidos fascistas como España 2000 y la Falange.

Además, se leyó un manifiesto en el que dejaron claro que “la unidad de España no se negocia” y que no tolerarán “más traiciones ni concesiones”. Una de las cosas más características del suceso fue el importante papel llevado a cabo por los medios. Fueron los difusores de la manifestación, más que los propios partidos – con fuerte actuación de ABC y La Razón –, y el manifiesto fue leído por periodistas liberales y conservadores.