Fusara, una fundación tutelada por la Iglesia, era la propietaria de estos 14 bloques de viviendas del centro de Madrid, que ahora han sido vendidos.

Los inquilinos de estas viviendas fueron notificados hace dos semanas de la venta que se había llevado a cabo, y que había sido aprobada el 30 de julio. Cabe señalar que todos los habitantes de todos los bloques de viviendas tienen los contratos de alquiler en vigor. Ante este hecho, el secretario de Fusara ha declarado que aquellos que estén en vigor se mantendrán, sin embargo, algunos contratos de alquiler finalizan en los próximos meses y ha señalado que estos quedan fuera de su control.

El pago de las mensualidades de los habitantes de todas estas viviendas lo destinaba al mantenimiento de centros educativos financiados por la Fundación Fusara, la cual se creó tras la fusión de dos fundaciones en el año 2008, con lo que se conformó un patrimonio valorado en 70 millones de euros. Por otro lado, el patronato que gestiona la fundación esta conformado, entre otros, por el Arzobispo de Madrid, el alcalde Martínez-Almeida y la delegada del Gobierno García Vera.

En los primeros momentos nadie conocía quién era el nuevo propietario de todas estas viviendas ni qué iba a pasar con sus alquileres, ya que se había firmado un contrato de confidencialidad respecto a estas cuestiones. Sin embargo, en la notificación que recibieron todos los inquilinos aparecía el nombre de 14 empresas diferentes.

Además, todas estas empresas habían sido constituidas entre abril y junio de este año con el capital mínimo y la misma administradora, la cual cuenta con más de mil empresas a su nombre. No obstante, poco después todas las sociedades volvieron a cambiar de administrador, Roberto de Juan González, el cual ha enviado nuevas notificaciones en las que comunica la decisión irrevocable de rescindir los contratos el próximo mes.