El beneficio bruto de las grandes empresas supera ya algunos trimestres el coste de las nóminas ante la congelación de éstas la vez que aumenta la ocupación, la productividad y la rentabilidad, esta última especialmente en sectores como el bancario, el inmobiliario y el primario.

Los últimos datos que ha ofrecido este lunes el Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre la Contabilidad Nacional confirman cómo en dos de los últimos diez trimestres el excedente bruto de explotación, que registra las ganancias brutas de las empresas, ha superado en cuantía a los salarios, cotizaciones incluidas.

Como viene señalando la Agencia Tributaria desde hace un tiempo, las sociedades empiezan a ganar más de lo que pagan. 

Los efectos de la devaluación salarial iniciada hace unos años con las reformas laborales coincide con un aumento de la productividad y las ventas que está situando los beneficios de las empresas por encima de los niveles previos a la crisis, mientras los sueldos siguen congelados con la excepción de los más bajos, afectados por la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de finales del año pasado, aunque el aumento de la ocupación tira al alza de la masa salarial del país.

Organismos como la Agencia Tributaria llevan tiempo señalando que “en 2017 se habrían recuperado los beneficios previos a la crisis” mientras que, por el contrario, la “subida salarial se encuentra muy alejada de la que se contemplaba en el escenario macroeconómico” de bonanza.

Esa pujanza de los resultados empresariales a costa de los salarios se da en un país cuya economía comienza a presentar claros síntomas de enfriamiento tras una recuperación que no ha sido aprovechada para paliar las desigualdades, como prueba el hecho de que España vuelva a batir su récord de trabajadores pobres.

La industria es uno de los sectores en los que con más claridad se observa el desplome de los salarios, que sigue a más de 3.000 millones de euros de los registros del inicio de la crisis mientras que las ganancias brutas de las empresas han aumentado más de un 25% en la última década.