Pere Garau parece estar sufriendo los primeros síntomas de la gentrificación, y parece que este fenómeno ha llegado para quedarse. Hablamos de un barrio que siempre ha sido considerado obrero y que sin embargo, hoy en día, cuenta incluso con un hotel de 4 estrellas en construcción.

Entendemos por gentrificación el proceso por el cual la población original de una zona, generalmente céntrica y popular, es progresivamente desplazada por otra de un nivel adquisitivo mayor, todo con fines especulativos.

Esto es exactamente lo que está sucediendo en Pere Garau. Un hotel de cuatro estrellas, promociones de pisos de semi lujo en la calle Nuredduna – de un promotor sueco, que ya ha vendido 14 apartamentos – y el aumento del precio de la vivienda un 50 por cien en la zona, están empezando a cambiar la idiosincrasia de la zona.

Otros barrios de Palma se han visto envueltos, durante los últimos años, en este proceso, que desplaza a los residentes de menor poder adquisitivo, ocupando su lugar los nuevos inquilinos… porque está de moda el barrio y, sobre todo, porque es una “buena inversión”.

Santa Catalina y parte del casco antiguo son los ejemplos más claros en la capital, pero no son los únicos. En Son Espanyolet el fenómeno avanza, e incluso la periferia presenta síntomas que podrían dibujar una futura gentrificación.

La Soledat es también un buen ejemplo. Como decimos, Pere Garau va por el mismo camino; estudiosos del tema, agentes de la propiedad inmobiliaria y residentes creen que hay indicios de un cambio de tendencia en el barrio más poblado de Palma.

Un estudio de la Universitat de les Illes Balears (UIB) confirma que los desahucios por impago de alquiler, en Palma, se encuentran dentro de los procesos de gentrificación y afecta a clases económicas medias y altas, mientras que las ejecuciones hipotecarias están relacionadas con procesos de empobrecimiento y estigmatización.​