Fuente: Antena3

Actualmente en nuestro país la gestación subrogada, más comúnmente conocida como ‘vientre de alquiler’, sólo es posible si los padres hacen el proceso en otro territorio donde esto sea legal.

Los vientres de alquiler son un mercado que mueven grandes sumas de dinero, en la que encontramos agencias que se encargan de resolver los trámites y facilitar el proceso a los padres, donde les asesoran legalmente y respecto a países donde elegir el proceso. En la propia página web de una de estas agencias, descubrimos un mapa con los diferentes países donde están permitidas estas prácticas y los posibles costes, además de una lista de ‘pros y contras’ con cada país de elección.

El testimonio de Elizaveta Kaminska, una mujer ucraniana de 34 años que hace un año dio a luz por gestación subrogada a cambio de 9000 euros, declara que lo hizo para poder tener una vivienda propia, en un país en el que el salario mínimo es de 3200 grivnas (unos 100 euros).

Este caso aislado muestra el de otras tantas mujeres que se ven forzadas a aceptar este tipo de “trabajo” debido a la precariedad a la que están sometidas, ya que en Ucrania, según Naciones Unidas, el 60% de su ciudadanía vive bajo el umbral de la pobreza, donde esta misma mujer afirma que lo aceptó porque su hijo empezaba el colegio y le resultaba muy difícil encontrar un trabajo de media jornada. Vemos cómo a las mujeres se les atribuye la tarea de criar y cuidar de sus hijos, a la vez que sufren la brecha salarial, en la que en este como en tantos casos, no tienen acceso a un trabajo que les permita cuidar de sus hijos, viéndose obligadas a realizar este tipo de prácticas.

Mientras los partidos más neoliberales como Ciudadanos pretenden regular esta praxis para así poder sacar tajada a costa de la precariedad en la que se encuentra un gran número de mujeres, vemos como se están destapando los trapos sucios de estas agencias, las malas condiciones de las madres, los malos ejercicios médicos e irregularidades en cuanto a los bebés (que pasan a ser el producto final de dicho negocio, intercambiado como una mera mercancía).

Observamos también las diferencias presupuestarias en los diferentes países, en la que países como EEUU llegan a pagar de 60.000 a 120.000 euros, mientras que en países donde el umbral de la pobreza es mayor, como en Ucrania, pagan entre 35.000 y 45.000 euros.

¿Qué es entonces la gestación subrogada? Mientras que personas como Albert Rivera pretenden vendérnoslo como un gesto de altruismo, vemos que en realidad es un negocio en el que se aprovechan de las mujeres que son más atacadas por la precariedad de nuestro sistema, en la que lejos de pretender solucionar el problema que éstas sufren, perpetúan esta situación de precariedad para poder seguir sacando tajada.