En nuestro país, 9 de cada 10 niños de esta etnia viven en riesgo de pobreza, lo que sería casi el triple de la media del conjunto de menores, es decir, el 89% frente al 31,3%. 

Son los datos que ha revelado un estudio de la catedrática de economía Sara de la Rica para la Fundación Secretariado Gitano. Es la primera vez que se analizan con tanto detalle las desigualdades que sufre este colectivo. En cuanto al total de la población gitana, un 85,9% se encuentra en riesgo de pobreza, frente al 22,9% del total de la población.

El umbral de la pobreza general se fija en percibir menos del 60% de la renta media, la pobreza severa afecta a quienes tienen una renta menor al 40% de la media y aquellos que viven con una renta inferior al 30% de la mediana se consideran en riesgo de pobreza extrema. Lo que en euros se traduce en 310’20 euros al mes para pobreza extrema, 413’6 euros para pobreza severa y 620’4 euros para pobreza general. Los ingresos medianos, en cambio, ascienden a 1.034 euros mensuales.

La investigación se ha basado en una encuesta de 1.492 cuestionarios, con información de un total de 6.015 personas. El estudio aporta datos de cómo afecta la desigualdad a este colectivo. Más allá del dato de que el 85,9% viven en riesgo de pobreza, también se indaga sobre cómo de aguda es esa pobreza a la que hacen frente y se comprueba que la mayoría de ellos viven en una situación extremadamente precaria. En concreto, el 46,4% está bajo el umbral de pobreza extrema, con ingresos inferiores a 310 euros al mes.

Centrándose en los menores de edad los datos son siempre peores: el 51,8% vive en hogares de pobreza extrema. En cuanto al empleo, existe una gran desigualdad respecto a la población general en relación al acceso a un puesto de trabajo y la incidencia de paro. Tan solo el 26% de las personas gitanas percibe rentas del trabajo, con un salario medio de 754 euros mensuales, frente al 60% de la población general con un salario medio de 1.250 euros.

En aproximación, el estudio ha cifrado en 37,5 millones de euros el coste de que el 46,4% en pobreza extrema salga de esa situación. Para acabar por completo con el riesgo de pobreza la cifra se elevaría a 200 millones de euros.