Guerra-Armas-Venta
Fuente: condicionsinequanon.com

El Gobierno rectifica la decisión tomada por la ministra de interior Margarita Robles de no vender las bombas de precisión a Arabia Saudí.

La ministra Robles había tomado la decisión de no realizar el intercambio ya acordado con anterioridad con las autoridades saudíes, que suponía la salida de España de 400 bombas de precisión para Riad. Pasadas 48 horas de dicha declaración, Robles reconocía que el intercambio en cuestión estaba siendo estudiado y no había sido descartado totalmente.

Parece que el viraje de esa decisión viene a raíz del descontento de las autoridades de Arabia Saudí, descontento que amenazaba la venta de 5 corbetas en proceso de producción en el astillero del sector público de Navantia, un proyecto que da trabajo a alrededor de 6.000 personas en Cádiz.

No se sabe de ninguna condición legal determinante en esta decisión, pero sí cabe señalar lo frágil que ha llegado a ser el Estado español frente a las demandas de potencias extranjeras.

Una de las principales razones por las que la ministra Robles supuestamente había cancelado dicho envío, el cual se había heredado de las relaciones internacionales mantenidas por el Partido Popular y Estado con Riad, es que podían ser utilizadas en la guerra de Yemen. Dichas sospechas, que para muchos ya son una obviedad, no han detenido al “gobierno del cambio” de Sánchez, que ha sucumbido ante la primera amenaza por parte de la monarquía saudí.

La industria de la guerra es para el gobierno una ruta comercial más, aunque sea a costa de los civiles que sufren las consecuencias de la guerra en Yemen. Es allí donde Arabia Saudí pertrecha una coalición para devolver el poder al gobierno derrocado por los rebeldes hutíes, con el objetivo de mantener las ganancias de occidente en la zona.