La situación de inestabilidad en Venezuela está marcada ya desde la época del chavismo y su incapacidad de sostener la situación en el país a nivel  social. Agudizada desde el primer intento de golpe de Estado con Leopoldo López, se ha dado una movilización parcial de sectores del ejército guiada por la oposición con Guaidó a la cabeza, asaltando una base militar de las fuerzas aéreas de La Carlota (Altamira) y sacando de su arresto domiciliario de 14 años a Leopoldo López, antiguo líder de la oposición.

López se encuentra refugiado actualmente en la embajada española en vísperas de recibir apoyo internacional.

Esta serie de sucesos son producto del aprovechamiento por parte de la oposición del descontento general de la situación del país, oposición que conforman miembros de la oligarquía venezolana que apoyan la llamada “operación libertad”. Esto consiste fundamentalmente en dar un golpe de Estado apoyado militarmente por fuerzas extrajeras, concretamente colombianas y estadounidenses, colocadas en la frontera.

El en caso de España, empresas gigantescas como Repsol o BBVA poseen enormes capitales allí, por lo tanto no es casualidad que se apoye el golpe de Estado, posicionándose abiertamente a favor de liberales como Guaidó y sus secuaces en los medios de comunicación, o como en este claro ejemplo, dando apoyo y refugio diplomático mediante la embajada.