Desde el fin de la violencia de la banda nacionalista de ETA, los diversos miembros de las fuerzas de seguridad del estado cobran varios pluses si están destinados en las comunidades de Navarra y el País Vasco, además de otros privilegios como más vacaciones o días de permiso.

Tras una petición del diputado de EH Bildu Jon Iñarritu, que se interesó por la posible supresión de dicho subsidio, dada la desarticulacion definitiva del grupo en 2018, interior “no se plantea actualmente la posibilidad de suprimir dicho incentivo en el futuro”, el cual, según el mismo gobierno comunica, lleva abonándose “con regularidad y sin variación” desde el pasado 2011, es decir desde hace 9 años.

El incentivo, que afecta a funcionarios, Guardia Civil y algunos policías nacionales, se concentra únicamente en las zonas de Navarra y el país Vasco. Además de los pluses monetarios, dicho incentivo recoge 11 días hábiles más de vacaciones, a parte de los 30 días anuales de los que disfrutan los trabajadores públicos, así como 3 días más de permiso por causas personales.

Estos diferentes permisos son concedidos por los cargos responsables que los brindan “según su prudente criterio y de la forma más conveniente para que no se resienta el perfecto desenvolvimiento de todos los servicios”.

Este suplemento, que se brinda desde el desmantelamiento de la organización terrorista ETA significa un aumento monetario de 681’98 euros para los más de 3.500 guardias civiles y 1.800 policías nacionales de la zona. A estos pluses se le suman otros de 167’85 euros que reciben más de 200 funcionarios de los cuerpos de seguridad del estado y otros 101’58 euros que reciben una docena de funcionarios que forman parte del personal.