Hacienda reconoce en un informe entregado a la Audiencia Nacional que el Expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol, defraudó en el año 2000 más de 885.000 euros, en dicho informe subraya que este delito ya ha prescrito.

Estos impuestos sin pagar supondrían para Pujol un ingreso en efectivo de más de 1,8 millones de euros en una cuenta en el banco andorrano Andbank.

El propietario formal de esta cuenta era Jordi Pujol Ferrusola, pero el propietario real era su padre, tal y como reconocía en un documento del 2000 donde afirmaba que en caso de fallecimiento el dinero iba a pasar a ser de su esposa.

El documento acaba con esta impactante afirmación: “Aunque se trata de un ejercicio fiscal prescrito (2000), la cuota dejada de ingresar en el IRPF, según se detalla en la propuesta de regularización adjunta, por el ingreso en efectivo sin justificar realizado en la cuenta bancaria del obligado tributario, asciende a 885.651 euros”.