Pablo Hernández de Cos, actual presidente del Banco de España, alertó durante su intervención en el X Encuentro del sector financiero organizado por Expansión y con la colaboración de Microsoft, KPMG, y American Express, que el organismo observa como el balance de los riesgos para la estabilidad del sector financiero español ha sufrido cierto deterioro. Esto ocurre especialmente por la previsión a la baja de las perspectivas económicas globales.

Desde su punto de vista, para poder hacer frente a la desaceleración de la economía, la única opción es garantizar la máxima rentabilidad posible, tocando todas las palancas a su alcance y manteniendo una buena reputación.

Además de la “desaceleración del crecimiento”, Hernández de Cos ve como riesgos internacionales el Brexit, los conflictos comerciales entre Estados Unidos y China o que la economía española, al igual que la global, está sufriendo una “desaceleración”.

El presidente alertaba de que el menor dinamismo económico podría tener implicaciones negativas a través de las valoraciones de los activos financieros, en las rentas de los agentes y familias, o incrementando sus niveles de endeudamiento.