Fuente: El Periódico.

Este lunes 10 de septiembre el Ayuntamiento de Valencia ha desahuciado a todas las familias trabajadoras que habitaban uno de los diversos edificios que se van se van a derribar de la zona cero del barrio del Cabanyal.

Más de 40 familias se verán tiradas a la calle en las próximas semanas por culpa del programa EDASI, el cual tiene supuestamente como objetivo en propias palabras del ayuntamiento “la mejora de las condiciones sociales, económicas y ambientales de las zonas urbanas”. Pero en dicho programa parece que no cuenten con la vida de las familias trabajadoras que viven en algunos de esos bloques, que se verán forzadas a la miseria.

Esto contrasta bastante con la postura que llevaba hace unos años el actual alcalde de Valencia, Joan Ribó, junto a En Comú Podem, la marca valenciana de Podemos, quienes eran grandes defensores del barrio del Cabanyal. Hablablan de mantener su “legado cultural histórico” cuando bajo el gobierno del PP se pretendía alargar una de las grandes avenidas de Valencia hasta la playa, destruyendo a su paso gran parte de este barrio, con el objetivo de sacar “tajada” con la venta de los nuevos bloques a fondos buitres e inmobiliarias.

Este radical cambio de postura se debe a que, aunque el proyecto haya sido publicitado como mejora social, cuenta con la subvención de AUMSA, que es una agencia de alquiler de viviendas y la EIGE, que es una entidad de derecho público cuya actividad consiste en la promoción y construcción de suelo, así como de su gestión y explotación, ambas fervientes “colaboradoras” con el Ayuntamiento. Así con la construcción de nuevas viviendas en esta zona se prevé que generen 2,8 millones de euros de beneficios.

Pese a que no van a alargar la avenida tal y como había previsto el anterior gobierno, el resultado va a ser el mismo, vendiéndose a los intereses de las empresas y abandonando a su suerte a más de 40 familias trabajadoras.