Según Enrique Lores, “es una de las decisiones más duras que teníamos que tomar, pero es absolutamente necesaria para el futuro de HP”. 

La multinacional HP reducirá su plantilla entre un 13 y un 16%, lo que equivale a 9.000 puestos de trabajo en todo el mundo. Este recorte se hará mediante bajas voluntarias, jubilaciones anticipadas y despidos, con un coste de la compañía de unos 1.000 millones de dólares.

Este gran recorte de plantilla tiene sus causa en el descenso de ventas de sus principales productos de ‘hardware’ informático: producción y venta de ordenadores, impresoras y tintas para éstas; y, sobre todo, en su intención de cambiar la producción de productos y material informático por inversión en ‘software’. 

“Vemos oportunidades significativas para crear valor para los accionistas y lo lograremos haciendo avanzar nuestro liderazgo, siendo una fuerza del cambio en la industria y transformando de forma agresiva la manera en la que trabajamos” apuntó Lores. 

Con estas medidas, la compañía pretende lograr un ahorro anualizado de costes de unos 1.000 millones de dólares para finales de 2022.