El sindicato CGT y los trabajadores convocaron este miércoles 31 de octubre víspera de festivo una huelga en las empresas públicas Renfe y ADIF. La organización sindical convoca esta acción en busca de soluciones a lo que consideran una masiva externalización de los servicios y contra un plan de recursos humanos que conlleva una notable falta de personal. También revindican la implantación de una jornada laboral de 37 horas y media semanales.

Renfe ha suprimido la circulación de 295 trenes de pasajeros que deberían circular ese día. El ministerio de Fomento asegura que el 75% de los trenes AVE y de larga distancia y el 65% de los trenes de media distancia realizarán su actividad de manera regular, asegurando así los servicios mínimos y dejando la huelga más como un mero acto simbólico que como un parón real del medio de transporte, estrategia que vienen haciendo desde hace décadas los principales sindicatos españoles con las patronales, borrando así el mínimo carácter combativo de las huelgas y convirtiéndolas en meros parones pactados.

Tras la rotura en las negociaciones entre los sindicatos y las empresas Renfe y Adif, el sindicato CGT, minoritario en ambas compañías, hace un llamamiento a la huelga debido a “la postura intransigente de ambas direcciones”, negándose a tratar sus puntos de negociación. La huelga programada se prolongó desde la madrugada del 31 hasta el final del mismo día.